
Porque estoy sentada a tu lado en este banco en medio de la nada y siento lo que sientes como si mi propio sentir fuese.
En momentos de angustia y desazón, de manos en los bolsillos, llantos amargos, mirada perdida y mente distraída, nudo imposible de desatar en el estómago, en momentos en los que parece que nada puede tener solución.
En esos momentos nadie puede apaciguar el jodido malestar que irremediablemente te invade, tan solo pueden aliviar con ánimo,cariño y palabras de sosiego en un vago intento de mantener tu cabeza atada a la realidad, de evitar que se pierda en un mar de dudas y decisiones aún por tomar.
Deslizo mi mano sobre la tuya en un gesto desesperado por encontrar tu calor, mientras con la otra mano jugueteo con uno de los mechones de tu pelo, buscando contacto, cercanía, alejando la impotencia de no poder entrar en tu cabeza y barrer cualquier cosa que pueda hacerte daño.
Mis palabras son torpes aunque directas, me mantengo imparcial pues no pretendo influir tan solo quiero ayudar.
Mis besos son más melosos que de costumbre, no se si lo notas, yo me concentro mucho para endulzarles.
Mis brazos buscan los tuyos, solo pretenden ofrecerte protección.
No juzgo, casi ni opino, solo procuro regalarte algo positivo, de brindarte la oportunidad de pensar que mañana sera un día mejor, que lo malo pasa,que tras tiempos de caos llega la calma.
No se si realmente servirá de mucho, pero aún así te doy la opción de que puedas contar conmigo, de que dejes que sea yo la que cada mañana saque la sonrisa del bolsillo ya roto y sin fondo e intente iluminar tu cara una vez más, de apretar tu mano y distraerte con cuentos de aquello que te inquieta.
Deja que sea tu ángel de la guarda....solo hasta que el tiempo coloque de nuevo todo en su lugar.
Gracias... simplemente Te quiiero!
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