
Cuando todos los llantos se curaban con dulces para ella era más fácil, pero un día vio que con su boca podía pedir y decir quiero esto sin que la temblara el pulso.
Pequeña sin escrúpulos que pensó que vender su cuerpo era solo pura diversión.
No tenía una vida complicada, tan solo se trataba de un serio desorden de principios, escote o conversación, menuda elección, una cara bonita como la suya era suficiente para dominar la situación.
Insinuando su pecho de niña captaba la atención, abandonó pronto la muñeca que solía ser creyendo ser mujer sin apenas tiempo de crecer.
Menos inocencia, menos tela en sus faldas, menos inteligencia, menos pudor al enseñar sus nalgas.
Regalando su cuerpo cada fin de semana, dejando que otros disfruten a su costa sin pedir nada a cambio.
Ella es todas esas, todas esas que hoy en día así se comportan, huecas de cerebro gastadas de abrirse de piernas.
Pasan el día pensando en cuantos más las miren mejor.
Instinto básico al profesor, ¿porqué no? seguro que así el curso les va mejor.
¿Donde quedaron las niñas que soñaban con ser princesas?
Olvidaron las bocas de fresas prefiriendo ser de esas.
Están en edad de dormir con peluches y comer chuches, abuchealas pero no creo que te escuchen.
Juegan con drogas que no son dulces,¿Qué harán mañana cuando su cuerpo sea inútil?
Venderían hasta a su madre por sentirse deseadas pero ¿Quien las dirá lo que es ético? Te mirarán con cara de tonta si las hablas de moral.
No saben de sentimientos solo de impulsos sin conciencia ni resentimiento.
¿Para que pensar antes de hablar?Que absurdo desgaste...van probando a ser cada vez menos originales, se disfrazan de estilos y colores, pero en el fondo no hay nada nuevo por desvelar.
Putita disfrazada pero putita al fin y al cabo.
Acartonan su alma tras milenios de resaca y sexo sin amor que llena sus camas pero no el corazón.
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