jueves, 5 de mayo de 2011

Cuando hablar y cuando estas más guapa callada.



Esto es un don que yo por desgracia no poseo , el don de la palabra oportuna, no es algo que me caracterice, soy de esas a las que su boca grande les juega malas pasadas, pues son muchas las veces que escupe palabras sin sentido antes de que mi cerebro pueda procesarlas...
Ya que no tengo este don podrían haberme otorgado algún otro, como poder para el tiempo, así podría tomarme un instante y recapacitar las cosas que digo antes de que sea tarde, pero con eso tampoco tuve suerte en la repartición de virtudes.
Me pregunto cuantas veces habré dicho aquello de: mierda , no quería decir eso; o eso otro de : joder porque no podré quedarme calladita; o eso de: bueno ya se que no es el momento pero si no lo digo ahora reviento...
Esto es porque muchas veces hablo y hablo y todo eso que quiero decir se acumula en mi garganta saliendo con un orden muy confuso...yo se muy bien que es eso de que malinterpreten algo que dijiste por no haber sabido decirlo mejor.
Mi palabra es inoportuna también, no solo por mi gran bocaza, si no también por mi impaciencia, esta muchas veces juega en mi contra porque aunque mi cabeza este diciendo que no es el momento, yo ya hace largo rato que comencé mi absurdo discurso.

Un claro ejemplo de mi escaso don son las innumerables veces que mi madre entre gritos me ha recordado lo contestona que soy y lo que eso la hace perder los nervios, esto es porque ella grita y yo me defiendo, tenga sentido o no lo tenga yo digo algo fuera de lugar...y cuando ya las cosas no pueden ir peor, entonces comicamente una vocecilla suena en mi cabeza y me dice: Si te hubieras estado callada...
Claro que esa vocecilla es inoportuna también, llámenme esquizofrénica si quieren pero si mi amiga la conciencia me hubiese avisado unos momentitos antes de que hubiese abierto el pico,sería todo mucho más sencillo.

Por fortuna yo ya lo entendí,bueno mejor dicho me lo hicieron entender,no se trata de un desgraciado reparto,ni una mala relación entre mi conciencia y yo,que la paciencia y la palabra no son un don divino sino una algo que solo los años y la experiencia te van regalando poco a poco, al menos este descubrimiento ya fue un paso, ahora me queda lo más difícil, aplicarme el cuento por supuesto.
Antes de pedir café pensaré si prefiero un zumo mejor, antes de cometer un error remediable pensaré que consecuencias traerá, antes de acosar a alguien con mis preguntas en ocasiones pedantes además de inoportunas pensaré si es eso lo mejor en el momento...y muchos más pequeños detalles que debo ir comprendiendo.
Ahora que lo pienso...sería más fácil coserme la boca no crees?¡ pero que demonios,tengo que intentarlo!

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