sábado, 24 de julio de 2010

Noches de verano




No hay nada como una noche de verano, en una terraza lo más alejada de la sociedad como sea posible.
La luna es la protagonista, enorme, blanca, observadora de todo detalle que ocurra en cualquier parte que su vista alcance.

Llevo todo el día acalorada de aqui para allá, deseando aliviar los sofocos con el aire acondicionado, que esta a todo trapo en cualquier sitio cerrado, de manera exagerada, tanto es asi que cuando he entrado en el supermercado he deseado llevar una chaquetita en el bolso, para pasar por la zona de congelados.

Piscinas, bares, tiendas, alternando frío y calor durante los largos días de verano...hasta que llega la noche...
Después de una buena ducha al final del día,deshaciendome del cloro e impregnando mi piel en esos olores tan familiares... cremas, aftersun, mascarillas para el pelo, mil productos refrescantes que solo uso en esta época del año...
En pijama a las nueve y media de la noche he salido del baño como hipnotizada por la frescura que desprendia y a la vez atraida por la tortilla de patatas increiblemente jugosa que mi padre cocinaba para la cena...mientras la música desde el salón me sumergía aún más en este pequeño instante de placeres, mi padre añadió: ¿Ves nena? este es el secreto de una buena tortilla, frie siempre las patatas a fuego lento y no dejes que se doren.-acompañado de una sonrrisa-, las sonrrisas de mi padre para mi siempre fueron especiales, no las reparte nunca sin más,las regala solo cuando las siente, eso hace que sean inigualables.

Despúes de una amena cena familiar como pocas suelen darse, todo el mundo se ha ido retirando, mi pequeña hermana ha sido la primera en caer, preguntandome nerviosa si hoy también dormiré con ella, o si me ire antes de que despierte.

Después la mujer de mi padre, y por último el, haciendome salir por un momento del texto que escribo para recordarme que esta haciendo frio y tengo los brazos helados...me envuelvo en una manta y sigo escribiendo...

Me enciendo ese esperado cigarro a escondidas de cada noche, la luna aun me observa, ella sigue siendo la protagonista, pasaran miles de noches como esta y ella sera la única testigo de que me hacen sentir completamente feliz...porque las noches de verano nos unen, porque nos hacen olvidar momentos duros, porque son sencillamente agradables...debemos disfrutarlas una a una y la luna siempre acunara estos grandes momentos.

jueves, 22 de julio de 2010

Caminando entre urnas de cristal


Algo tan simple como reparar un alógeno en la tienda de animales me hizo divagar mucho en poco tiempo.

Caminaba por aquel pasillo lleno de urnas, siempre que entro en esa tienda cotilleo con curiosidad porque siempre tienen algún bicho diferente, una mirada rápida mientras espero a que me atiendan.
Hoy ha sido diferente, miraba las urnas detenidamente una tras otra y me sentí extraña al encontrarlas todas vacías, las plantas de siempre pero ni un solo movimiento.

Volví de nuevo al mostrador y al ver que el hombre desaliñado de pelos extravagantes seguía concentrado con el destornillador en la mano decidí echar otro vistazo rapidito.

Esta vez no miré, observé, y allí estaban, bichos en cada urna, ocultos entre el húmedo verdor, en cada uno de sus cuartos de cristal, camaleones grandes que me asombraron ante la idea imposible de no haberlos visto antes, urnas pequeñas con ranas de colores amarillas, verdes, rojas, increíblemente llamativas, y por ultimo una enorme pitón color tierra escondida entre unos troncos.


Así es como vivimos, incapaces de ver nuestra vida por encima y captar todos y cada uno de los infinitos detalles que la completan, necesitamos toda la eternidad para profundizar poco a poco desde el mas pequeño a el mas grande.
Nada es lo que parece, aquello que ayer nos pareció el universo mañana será una mota de polvo olvidada, aquello que ayer nos pareció simple polvo mañana será más que el universo.
Nada.
Nada.
Nada.
Todo…

La primera vez que mire, no preste atención no supe apreciar lo que mis ojos ansiaban captar, la segunda vez descubrí un mundo.
Por eso necesitamos alimentarnos de los años y la experiencia, porque esto solo se escenifica en un instante y me temo que la madurez para ver todo tal y como es, no tenemos suficiente tiempo para aprenderla.

martes, 20 de julio de 2010

Pasión por las palabras



Mi pasión por las palabras va más allá del énfasis o entusiasmo que se emplea en algo que realmente nos gusta, digamos que las palabras y yo mantenemos una relación más fuerte que eso.

Cuando siento que hay tantas cosas dentro de mi que me gustaria gritarlas y desacerme de ellas, las palabras son las únicas capaces de apaciguarme y dejarme completamente vacia de desconciertos...siento como mis dedos se deslizan sobre el teclado pulsando letras por si solas sin sentido alguno,velozmente se van uniendo y formando ideas con sentido y carácter propio, expresando cosas que ni si quiera creia que se pudieran expresar, que ni siquiera creia que podia sentir...

En ocasiones calma esta sensación el hablar con un buen amigo que te escuche y comprenda...a mi personalmente, eso muchas veces me produce un tráfico de ideas que chocan entre ellas y mezclan sus sentidos y sus porques...por eso no cambiaria por nada una hoja en blanco y las ganas de llenarla .

Por eso me decidí a crear este blog, para que de alguna manera quede constancia de las cosas que expulso de mi cabeza, sin necesidad de ser olvidadas en cualquier carpeta de mi ordenador, porque con que una sola persona me escuche y sea capaz de sentir lo que intento transmitir a través de una simple entrada del blog, solo con eso para mi ya habra merecido la pena escribir.